Adicción a las redes sociales


Adicción a las redes sociales
Existe un alto porcentaje de adolescente y adultos que, siente un excesivo placer, ante el uso de nuevas tecnologías y redes sociales. El hecho de enfrentarse ante una realidad diferente a la que viven y tener en su poder la posibilidad de crearse una identidad nueva, hace que los índices de adrenalina se disparen frente al ordenador o teléfono móvil, aunque también puede suceder que simplemente se utilice para abstraerse de la cotidianidad o como forma de continuar conectado con los amigos y reafirmar su identidad ante el grupo, en el caso de los adolescentes principalmente. En el momento en que su uso interfiera en la vida normal de manera clara, debemos comenzar a preocuparnos. Pero… ¿Cómo podemos identificar una adicción en este campo? ¿Cómo distinguir un problema de una simple distracción? Los cambios en el comportamiento que deben preocuparle son los siguientes:
  1. Pérdida de control y dependencia excesiva, dedica unos tiempos de conexión anormalmente altos, pierden la noción del tiempo
  2. Aislamiento, irritabilidad
  3. Bajo rendimiento en el trabajo o en la escuela
  4. Desinterés por otros temas
  5. Trastornos de la conducta, sedentarismo e incluso obesidad.
  6. Sentir una euforia y activación excesivas ante el ordenador o teléfono móvil.
  7. Perder horas de sueño. 
Las personas con dependencia a las TIC (Tecnologías, información, comunicación) buscan un alivio inmediato ante el malestar emocional que están viviendo (aburrimiento, soledad, ira, problemas en la familia o en el trabajo). Es justo ese placer el que les convierte en adictos a las redes sociales, con las TIC consiguen evadirse, entonces los problemas desaparecen y la angustia con ellos. Esta agradable sensación hará que cada vez el abuso sea mayor, y cuanto más grande sea más aumentará el aislamiento de la persona, la ansiedad, baja autoestima y pérdida de su capacidad de control

Como prevenir la adicción:
1. Desintoxicación digital en incremento. Para algunas personas es difícil pasar unos pocos minutos sin mirar una pantalla. Incluso lo hacen de manera impulsiva. En este caso hay que avanzar dando pequeños pasos: primero, pasar 15 minutos sin tecnología. Con el tiempo, hay que aumentar el tiempo sin chequear las redes sociales hasta acostumbrarse a pasar unas horas sin la necesidad estar online constantemente.


2. Establecer momentos del día sin pantallas. Uno de los secretos para reducir el uso de tecnología a niveles aceptables es seleccionar ciertos momentos del día para no usar tecnología, por ejemplo, durante las comidas. Otra estrategia es implementar un día libre de pantallas, excepto quizá la televisión con usos familiares.

3. Responder los mensajes en momentos específicos del día. Mirar las notificaciones solo tres veces al día ahorra mucho tiempo. Deshabilitar las notificaciones automáticas o simplemente cambiar la configuración del volumen a silencio en los dispositivos electrónicos también reducirá la necesidad de revisar constantemente los equipos.

4. No usar el teléfono móvil como reloj despertador. Al usar un despertador estándar se evita la tentación de acceder a las redes sociales justo cuando se va a dormir o se despierta.

5. Participar en actividades fuera del trabajo donde es imposible o está mal visto utilizar la tecnología. Al practicar algunos deportes, en el cine, en el teatro, en la iglesia y en algunos restaurantes no se permite el uso de teléfonos inteligentes, por este motivo, realizar actividades incompatibles con lo digital o ir a lugares donde la tecnología está mal vista o directamente está prohibida disminuirá automáticamente la cantidad de tiempo de pantalla.

6. Decir a los colegas y amigos que estás realizando una desintoxicación digital. Revisar los correos electrónicos y los mensajes puede convertirse en un comportamiento casi compulsivo por el temor o la ansiedad de perderse algo importante que esté ocurriendo.

7. Reducir las listas de contactos. Una forma de perder menos tiempo ‘en línea’ es disminuyendo el número de amigos en las redes sociales, dejar de seguir blogs, eliminar aplicaciones no utilizadas y abandonar grupos de WhatsApp que no resultan ser importantes. Además, es buena idea desinstalar videojuegos y chats.

8. Usar reloj de pulsera. Una de las razones más comunes para mirar un teléfono inteligente es para verificar la hora. Pero si este hábito lleva a que las personas revisen los mensajes recibidos en las redes sociales o revisen los últimos movimientos en ellas, será difícil reducir el tiempo de exposición.





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